1 oct. 2018

Estoy leyendo “Las fuentes perdidas” de José Antonio Cotrina.


Un mundo secreto se oculta entre las líneas del nuestro. Un mundo donde el horror y la maravilla se mezclan y confunden. Délano Gris, aventurero a sueldo y conocido canalla, se ve envuelto en una expedición en busca de las fuentes perdidas, un lugar legendario donde, según se cuenta, se cumplen todos los deseos. Acompañado por un grupo insólito de personajes, Délano se abrirá camino por las entrañas del mundo oculto. Lo que ignora es que ese viaje delirante lo conducirá de regreso a lo más sombrío de su pasado, a la pesadilla que gobierna su vida y marca su destino.



Descubrí a Cotrina hace ya mucho tiempo con La canción secreta del mundo y conservo perfectamente frescas las sensaciones que su lectura me produjo. Me pareció un libro redondo, casi casi perfecto, y tan demoledor que todavía siento como una patada en el estómago. Con el primer libro que leí, Cotrina ya me pareció un magnífico escritor y estoy comprobando con Las fuentes perdidas que no me equivoqué en lo más mínimo.

No llevo mucho leído, pero por ahora la mezcla es perfecta. Délano Gris encarna un personaje lleno de matices, con una enorme mochila a cuestas que ya veremos cómo le afecta en el futuro. El grupo al que acompaña es de lo más variopinto, y ya ha aparecido una facción para enfrentarse a ellos. 

Las fuentes perdidas promete… y mucho. Te dejo, querido lector, voy a sumergirme en su lectura.
 


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario.