1 feb. 2016

"Páramos lejanos" de Josué Ramos



La Barcelona de Páramos lejanos no es el lugar más ideal para vivir. Los recursos se están agotando, la contaminación obliga a salir con máscara de gas a la calle y la naturaleza está reducida a meras macetas. Y no, no estamos hablando del futuro, de un siglo distante en el tiempo. Es la Barcelona del 1900.


En este escenario La Fundación, una corporación privada, trata de resolver el grave problema de contaminación al que se enfrenta la humanidad cuando de repente en sus instalaciones aparece un viajero. El diario que utiliza para ilustrar sus viajes indica que viene de un futuro libre de contaminación y además porta una fotografía que le identifica como Oriol, un muchacho con una memoria prodigiosa. 


Sin necesitar mucho más, La Fundación atrapa al Oriol del presente y lo envía al futuro con la misión de descubrir cómo reparar la contaminación y así poder continuar con el brutal ritmo de progreso tecnológico. Sin embargo lo que va a encontrar Oriol en el futuro le va a llevar a plantearse si realmente la humanidad merece estar presente en ese mundo. 


En Páramos lejanos nos encontramos con la primera novela española que se ha clasificado como greenpunk y ¿a qué hacemos referencia cuando hablamos de greenpunk? A muy grandes rasgos, al retrofuturismo en el que podemos encontrar una tecnología que no daña a la naturaleza y con una filosofía ecologista detrás.  
    

Etiquetas aparte, Páramos lejanos es toda una aventura, de esas que me hacen disfrutar mucho del ratito que dedico a leer. Con Oriol recién llegado al futuro comienza una carrera por su supervivencia en una Barcelona completamente destruida, luchando contra las bestias que la pueblan y las bandas de los pocos humanos que siguen viviendo en ella, pero poco después nuestro protagonista conocerá a los verdaderos supervivientes de ese mundo, un pueblo que vive en absoluta armonía con la naturaleza. A partir de aquí comienza la historia de Oriol y de la encrucijada en la que se va a encontrar, en la que tendrá que tomar una decisión muy difícil: elegir entre ese futuro con un pueblo que por fin ha conseguido vivir sin condenar a muerte al Planeta o la humanidad que ha dejado en el pasado, condenada a perecer por el abusivo uso de los recursos. 


La verdad es que en Páramos lejanos he encontrado escenas que me han parecido absolutamente bellas, como esa Luna que Josué Ramos nos describe tan distinta a la que estamos acostumbrados a ver en nuestras noches. Además de que nos regala una relación entre el Tiempo (en un sentido abstracto) y algunas especies animales absolutamente sorprendente. 

Dejando de lado la historia, otro de los puntos fuertes es la
edición. Una vez más Kelonia ha hecho un libro precioso, muy cuidado, con una portada de David Puertas que me enamoró a primera vista. Todo ello hace que este libro sea muy recomendable. Tal vez lo único que pueda decir en su contra es que me hubiera gustado que Josué Ramos se hubiera explayado más en algunas explicaciones, pero aun así disfruté mucho su lectura y ha sido una forma muy agradable de acercarme por primera vez al Greenpunk.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario.