8 ago. 2015

"Una habitación para la eternidad" y "Campo de batalla" de Javier Nuñez

Si hay algo que me encanta de las redes sociales es la posibilidad que nos ofrecen de conocer a escritores y editoriales que de otra manera ni nos sonaría el nombre. En este caso el vínculo entre Javier Núñez y la que escribe fue Twitter y sinceramente ¡qué gran descubrimiento!

No es la primera vez que reseño un relato de este escritor. En esta entrada de mayo ya comentaba lo mucho que me habían gustado los dos relatos que componen El sendero del horror. Ahora, tras la lectura de Una habitación para la eternidad y Campo de batalla, reitero todo lo que dije. A Javier se le da muy, pero que muy bien escribir. Tiene un nivel de descripción que consigue que te sumerjas en el relato y tengas la sensación de estar al lado de los personajes, hombro con hombro.  Además maneja muy bien la tensión, por lo que una vez que empiezas a leer no puedes parar hasta el final y cuando llegas es para descubrir que has estado hasta conteniendo la respiración. Éstas son mis impresiones de los dos relatos:

Campo de batalla
El interior de un bar bulle con la tensión de sus ocupantes, un grupo de hombres vecinos de una misma población dispuestos a jugárselo todo por defender a sus familias y sus posesiones. La amenaza son unos individuos que han aparecido en el pueblo y pueden sembrar el caos a su paso, lo que provoca que esos hombres estén dispuestos a presentar batalla y conseguir que abandonen su pueblo lo antes posible, por muy temibles adversarios sean.

Campo de batalla es un derroche de acción lo mires por donde lo mires. Desde el comienzo del relato vamos acumulando tensión junto a sus protagonistas, ese grupo de vecinos que esperan a que los individuos que acaban de bajarse en el aparcamiento entren en el bar. Poco a poco y por los comentarios de los personajes vamos entendiendo por qué esos individuos provocan el terror y representan una amenaza tan grande: son vampiros y también están dispuestos a todo por recuperar algo que tienen los del pueblo.

Este relato tiene muy buen ritmo de narración en el que hay un perfecto aumento de tensión que llegados a un punto estalla, desatándose una batalla en la que cualquiera de las partes puede ser la vencedora. Se agradece además que los vampiros se comporten como los de la vieja escuela y sean unas máquinas sedientas de sangre, que desde que brillan a la luz del sol el mito está bastante perjudicado. La verdad es que lo único que puedo criticar de Campo de batalla es la sensación con la que te quedas al final de querer saber más de la historia. Este relato sería una magnífica escena dentro de una novela larga, así que espero que Javier Núñez  se plantee seguir con ella.

Una habitación para la eternidad
Rafaela llena sus horas con una sobada baraja repitiendo una y otra vez partidas de Solitario. Está en una deslucida habitación de hospital, en compañía de un hombre tumbado en la cama que no puede ni hablar al que no conoce pero atiende. Así va pasando el tiempo, en una rutina marcada por la falta de normalidad.

Una habitación para la eternidad es un relato muy inquietante con un ritmo narrativo muy bien llevado, ya que comienzas con una situación absolutamente normal, con una mujer mayor jugando a las cartas en una habitación de hospital, pero según avanzas la lectura te vas dando cuenta que ni de lejos estamos ante un situación normal, incluso acabas la historia con una sensación de desazón tremenda. Personalmente Una habitación para la eternidad me parece un relato tremendo y de los que son difíciles de olvidar.


Podéis encontrar estos relatos en el blog del autor, Entre los escombros. A mí me esperan ahora otros tres relatos suyos: El hombre de negro, Voluntad y El precio del éxito. 

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