9 abr. 2015

Los nombres muertos


Nuestro protagonista no pasa por su mejor momento. A sus 41 años ha abandonado Nueva York para volver a la ciudad que le vio nacer, su matrimonio ha fracasado y ahora comparte hogar con su tía, posesiva hasta lo enfermizo. Además su carrera de escritor no parece que conduzca a ningún sitio. Su día a día es bastante anodino hasta que recibe la visita de un viejo amigo con una propuesta que promete ser una gran aventura: la búsqueda de un libro prohibido de magia negra cuya lectura lleva a la locura a quien lo lee.

Simplemente con este argumento ya podríamos pensar que vamos a pasar un buen rato con la lectura de esta novela de aventuras, pero Los nombres muertos es mucho más que eso. Nuestro protagonista no es otro que H.P. Lovecraft, el amigo del que hablamos es Frank Belknap Long, autor de Los perros de Tíndalos y el libro maldito no es nada más ni nada menos que el Necronomicón.

Pero espera un momento, ¿no es el Necronomicón una invención del propio Lovecraft, un recurso recurrente que aparece en su bibliografía desde que escribiera el relato El sabueso? Así parece, o al menos no deja de repetirlo el propio Lovecraft, pero el hecho de que haya las suficientes personas dispuestas a todo por ese libro ¿no hace que sea peligrosamente real?

Y así comienza este libro de aventuras que nos ha regalado Jesús Cañadas, un viaje que nos llevará desde Providence a Berlín, pero que también parará en acantilados portugueses o en ruinas bajo el desierto de Damasco en los que jugarse la vida. Una historia que engancha y que mantiene bastante bien el ritmo en su narración, con alguna escena sencillamente brillante y un final muy a la altura de las circunstancias.

El punto fuerte de Los nombres muertos, como ya podéis imaginar por cómo ha empezado esta reseña, son sus personajes. Dejando de lado lo que has leído de los autores que en él aparecen o lo que sepas sobre sus vidas, en este libro vas a disfrutar de sus marcadas personalidades. Lovecraft no tiene desperdicio, con una forma de hablar tan pedante que provoca la risa. Frank Belknap Long, fiel amigo de Lovecraft, es tan encantador que te acabas encariñando con él y forman una pareja tan perfecta como los emblemáticos Holmes y Watson. Robert Erwin Howard, autor de Conan, junto a un personaje muy querido de Lovecraft que no revelaré, ponen el contrapunto de acción que equilibra a la perfección a este grupo de personajes. Y sólo estoy resaltando a los protagonistas por decirlo de alguna manera, ya que tanto los personajes del otro plato de la balanza, los malos de la película, como los secundarios son muy buenos.

Y creo que precisamente el que Cañadas haya sido capaz de crear tan buenos personajes es lo que da pie a otro punto fuerte de esta historia: los diálogos. Brillantes en muchos casos y tan bien definidos que sabrías qué personaje está hablando sin necesidad de que te lo indicasen.

La trama engancha y mucho. Desde el principio estás deseando saber a dónde nos lleva la búsqueda del Necronomicón, qué ciudad es la próxima parada y a qué se tendrán que enfrentar nuestros protagonistas. Sin embargo hay un momento extraño en el libro que provoca una pérdida de ritmo que da la sensación de que la historia había llegado a su final, pero si no me falla la memoria quedan por delante ciento y pico páginas más. Este momento pasa y el ritmo aumenta de forma vertiginosa hasta llegar a un final de infarto.

No puedo dejar de destacar el final de Los nombres muertos con un giro que pone el broche de oro a esta historia. Me encantó y creo sinceramente que a Lovecraft también le hubiera gustado, aunque él lo expresaría en no menos de cinco líneas de diálogo.

Como ya te puedes imaginar si has llegado hasta aquí, no puedo dejar de recomendar esta historia. Esta novela de aventuras es buena compañera y no te va a dejar irte hasta que veas el último punto. Si eres un lector de género y por tus manos han pasado Lovecraft, Belknap Long y/o Howard vas a disfrutar como un enano con su reflejo en Los nombres muertos. Además nadie debería perderse cierta escena en el museo británico, una subasta que acaba como el rosario de la aurora con un repertorio de personajes que es para nota.

Los nombres muertos de Jesús Cañadas está publicada por Fantascy y puedes encontrarla en su web.

2 comentarios:

  1. Hola!
    No conocía este libro pero lo apunto para próximas lecturas. Estupenda reseña. Saludos.

    ResponderEliminar
  2. Me alegro de que te guste la reseña, Abracalibro. Espero que disfrutes mucho de libro. Cuando lo leas me cuentas.

    Gracias por comentar :) . Un saludo!

    ResponderEliminar

Gracias por tu comentario.