23 feb. 2015

Descubierto un relato inédito de Sherlock Holmes

Si a estas alturas alguien me hubiera dicho que tendría la posibilidad de leer una historia inédita de Sherlock Holmes escrita por Conan Doyle le hubiera dedicado una mirada escéptica  y tal vez una recomendación para que dejase las drogas, pero como dice la canción “sorpresas te da la vida” y ahí estaba nuestra historia perdida, en un trastero en Escocia. 


Walter Elliot es un anciano de 80 años de Selrick, Escocia, con afán, y bendito afán, de guardar cosas en su trastero. Mientras repasaba los papeles que tenía almacenados, se fijó en un libro regalo de un amigo que recoge relatos de varios escritores y que se publicó con la intención de recaudar fondos para reconstruir un puente de la población de Selrick, destruido por unas inundaciones allá por 1902. Entre esos relatos estaba uno del famoso detective. 


Es un relato de unas 1.300 palabras titulado “Descubriendo los burgos de la frontera y, por deducción, el bazar del brigadier”. Por ahora se exhibirá en un museo comunitario y se puede leer, en inglés, en este enlace.

20 feb. 2015

"Hombres buenos" y "La tercera cara de la Luna"

Dos novedades literarias se han puento en mi punto de mira esta semana. La primera estará en el mercado el mes que viene mientras que la segunda ya está disponible en nuestras librerías. No tienen mucho que ver entre ellas, pero pintan estupendamente.

El próximo 12 de Marzo Alfaguara publicará la próxima novela de Arturo Pérez-Reverte titulada Hombres buenos, una intriga histórica en el París prerrevolucionado basada en hechos reales. Su argumento me llama a voces:

A finales del siglo XVIII, cuando dos miembros de la Real Academia Española, el bibliotecario don Hermógenes Molina y el almirante don Pedro Zárate, recibieron de sus compañeros el encargo de viajar a París para conseguir de forma casi clandestina los 28 volúmenes de la Encyclopédie de D’Alembert y Diderot, que estaba prohibida en España, nadie podía sospechar que los dos académicos iban a enfrentarse a una peligrosa sucesión de intrigas, a un viaje de incertidumbres y sobresaltos que los llevaría, por caminos infestados de bandoleros e incómodas ventas y posadas, desde el Madrid ilustrado de Carlos III al París de los cafés, los salones, las tertulias filosóficas, la vida libertina y las agitaciones políticas en vísperas de la Revolución francesa.
Hombres buenos es una aventura histórica y libresca con la que Arturo Pérez-Reverte vuelve al territorio literario que abrió para la literatura con El club Dumas.

La última novela publicada por la editorial Nevsky Prospects promete: La tercera cara de la Luna de Ángel Luis Sucasas.

Una colección de trece relatos destinada a abanderar el nuevo fantástico español. Un talento que conjuga la alta literatura con la influencia de la cultura pop, de los videojuegos al cómic pasando por el cine de Tarantino o las pesadillas de geometrias imposibles que soñó Lovecraft. Un libro contracorriente que esconde entre sus páginas placeres desconocidos tanto para los gourmets de la literatura fantástica como para los amantes de la literatura sin etiquetas.

«Un auténtico carnaval de la imaginación… Leer a Sucasas es como oír a Clive Barker o Neil Gaiman contar un cuento junto a la lumbre una noche de tormenta». Félix J. Palma

El mes que viene es mi cumpleaños, así que voy a esperar un poquito a ver si me llevo una agradable sorpresa y aparecen "mágicamente" por casa.

 

18 feb. 2015

Grandes fragmentos XXVI

LA GENTE MUERE.

Este es el hecho que el mundo nos oculta desesperadamente desde nuestro nacimiento. Mucho después de descubrir la verdad sobre el sexo y Santa Claus, este otro mito perdura, eso de que siempre serás rescatado en el último momento y, si no es así, tu muerte al menos significará algo y habrá alguien allí para sostenerte la mano y llorar por ti. Toda la sociedad está construida para apoyar esa mentira, el planeta al completo es un enorme y ruidoso espectáculo de marionetas diseñado para distraernos del hecho de que, al final, morirás, y probablemente estarás solo.

Yo era afortunado. Lo supe hace mucho tiempo, en una pequeña y sofocante habitación en la parte trasera del gimnasio de mi instituto. La mayoría de las personas no se da cuenta hasta que ya están tiradas en el asfalto con la cabeza bocabajo en algún lugar, jadeando su último aliento. Sólo entonces se dan cuenta de que la vida es una vela parpadeante que todos llevamos de un lado a otro. Una ráfaga de viento, un accidente insignificante, un microsegundo de descuido, y se apaga. Para siempre.

Y a nadie le importa. Pataleas y gritas y lloras en la oscuridad, y no llega ninguna respuesta. Sueltas tu ira contra la insondable injusticia y a dos manzanas de allí algún tipo está viendo un partido de béisbol y se rasca las pelotas.

Los científicos hablan de la materia oscura, lo invisible, la sustancia misteriosa que ocupa el espacio entre las estrellas. La materia oscura supone el 99.99 por ciento del universo, y no saben lo que es. Bueno, que yo sí. Es apatía. Esa es la verdad; pon en un montón todas las cosas que sabemos y que nos importan en el universo y no serán más que una diminuta mota en medio del vasto océano negro de A-Quién-coño-Le-Importa.

John muere al final. David Wong

16 feb. 2015

La sangre de los libros

Los libros no son sólo recipientes de historias sino que también están rodeados de ellas. Pueden ser el resultado de las vivencias de sus autores o tal vez se vieran envueltos en una apasionante aventura en la que desaparecieron y fueron encontrados en algún rincón del mundo. Esas historias, que al fin de cuentas es lo que han dado lugar a la Literatura, son las que ha encerrado Posteguillo en este libro tan apropiadamente titulado La sangre de los libros.

Como no podía ser de otra manera, Santiago Posteguillo arranca este paseo por la Literatura en la antigua Roma con Marco Tulio Cicerón y su discurso perdido en el que defendía a capa y espada a su maestro griego Licinio Archia. De ahí a la Florencia de Dante y sus 13 últimos cantos perdidos para pasar a la dramática vida en Gran Bretaña de Charlotte Brontë o al Madrid de ese hombre de carácter que era Calderón de la Barca.

Cicerón, Dante, Charlotte Brontë y Calderón de la Barca acompañados de toda una tropa: Virgilio, Séneca, Gutenberg, Lope de Vega, Quevedo, Espronceda, Víctor Hugo, Balzaac, Poe, Voltaire, Emily Dickinson, Bécquer, Stevenson, Bram Stokdf, Robert Graves, D. H. Lawrence, Blasco Ibáñez, Emilio Salgari, Asimov, Agatha Christie… Autores que no necesitan presentación, auténticos pesos pesados cuyos nombres tenemos en la mente pero a los que ahora conoceremos de una forma más cercana, contemplando determinados momentos de sus vidas con los que nos podemos hacer una idea de cómo  fueron capaces de escribir lo que escribieron. 

Vidas dramáticas, vidas de excesos, vidas duras… vidas al fin y al cabo de hombres y mujeres con un grado de genialidad que compartieron con el resto del mundo. 

La sangre de los libros y su antecesor en la temática, La noche en que Frankenstein leyó El Quijote, son lecturas muy pero que muy recomendables para todos aquellos que tengan curiosidad por los escritores y sus libros, por sus andanzas y anécdotas. Cada capítulo está novelado por lo que es una forma muy amable de acercarse a la Historia de la Literatura, y además están aderezados por las opiniones y reflexiones del propio Posteguillo, lo que le da un valor añadido al libro y una sensación de cercanía peculiar, casi como si te estuvieras tomando un café con él y te estuviera narrando de viva voz lo que estás leyendo. 

La única condición que nos pone el autor es que leamos este libro con pasión, “con sangre”, la misma que se dejaron los autores para escribirlos. Ya lo dice en el prólogo:

“La buena literatura de verdad, la que nos hace palpitar, la que nos emociona y nos transporta a otros mundos, la que nos parece más real que la realidad misma es la que está escrita, palabra a palabra, verso a verso, página a página, con sangre en las sienes, en las manos y en el alma”.

11 feb. 2015

Estoy leyendo John muere al final, de David Wong

Este año no ha podido empezar de mejor manera en lo que a lecturas se refiere. Los tres libros que he leído me han dejado un magnífico sabor de boca, empezando por el tercer volumen de Terra Nova cuya reseña podéis leer aquí y continuando por ese novelón que es El poder del perro o esa aventura protagonizada por grandes escritores titulada Los nombres muertos.

El nivel está muy alto, así que para continuar la buena racha me decanté por este título de la colección Insomnia de Valdemar: John muere al final, de David Wong (seudónimo de Jason Pargin)

STOP: 

•NO DEBERÍAS HABER PUESTO TUS MANOS EN ESTE LIBRO. 

•NO, NO LO DEJES. ES DEMASIADO TARDE. 
•ELLOS TE ESTÁN OBSERVANDO. 
Mi nombre es David Wong. Mi mejor amigo es John. Son nombres falsos. Puede que no desees saber nada sobre las cosas que leerás en estas páginas: lo de la salsa, lo de Korrok, lo de la invasión y el futuro. Pero es demasiado tarde. Has tocado el libro. Ya formas parte del juego. Estás bajo el ojo.La droga se llama “salsa de soja”, y proporciona a sus consumidores una ventana a otra dimensión.Ni John ni yo pudimos evitarlo.Tú todavía puedes. 
Siento haberte involucrado en esto, en serio. Pero cuando leas sobre estos terribles sucesos y la época sumamente oscura en la que el mundo está a punto de sumergirse por su causa, es crucial que recuerdes una cosa: YO NO TENGO LA CULPA DE NADA DE ESTO.

Estoy disfrutando una barbaridad con la odisea de estos dos amigos, John y David, en una lucha contra lo que todavía no tengo muy claro qué es. Una historia hilarante, surrealista, en la que es inevitable pensar que el autor está muy malo de lo suyo y se lo tenía que hacer mirar, pero altamente adictiva. Esperemos que al final del libro entendamos algo.

John muere al final fue llevada al cine el pasado año, cosechando bastante éxito en el festival de Sitges entre otros, así que en cuanto acabe su lectura veré cómo han llevado esta historia a la gran pantalla.