17 dic. 2014

Grandes fragmentos XXIV

Si, un montón, y tantas como para poblar el mundo que les dieran.
Mas creo que si pecan las mujeres
la culpa es de los maridos: o no cumplen
y llenan otras faldas de tesoros que son nuestros,
o les entran unos celos sin sentido
y nos tienen encerradas; o nos pegan,
o nos menguan el dinero por despacho.
Todo esto nos encona y, si nuestro es el perdón,
nuestra es la venganza. Sepan los maridos
que sus mujeres tienen sentidos como ellos;
que ven, huelen y tienen paladar
para lo dulce y lo agrio. ¿Qué hacen
cuando nos dejan por otras? ¿Gozar?
Creo que sí. ¿los mueve el deseo?
Creo que sí. ¿Pecan por flaqueza?
Creo que también. Y nosotras, ¿no tenemos
deseos, ganas de gozar y flaquezas como ellos?
Pues que aprendan a tratarnos o, si no, que sepan
que todo nuestro mal es el mal que nos enseñan.

Diálogo entre Elena y Desdémona en Otelo de William Shakespeare.

Shakespeare, entendiendo los matrimonios allá por el siglo XVII

2 dic. 2014

"La espada infinita: Redención" y "John muere al final"

Dos grandes novedades han aparecido hoy en el panorama literario: la segunda parte de La espada infinita de Sanderson: Redención, y una nueva entrega de la colección Insomnia de Valdemar: John muere al final. 

Ha pasado mucho tiempo desde que Siris y el Rey Dios, enemigos pero ambos traicionados, se pudren presos en la Bóveda de las Lágrimas. Su verdadero enemigo -el Hacedor de Secretos, creador de la Espada Infinita- ahora reina. Cuando Siris consiga obtener la libertad deberá desentrañar qué se esconde bajo los planes del nuevo rey y estar dispuesto a encabezar la rebelión. 
Los secretos emergen y nos llevarán como lectores hacia atrás en el tiempo, hacia los orígenes de la Inmortalidad e incluso hacia la verdadera naturaleza del mundo mismo.


STOP: 

•NO DEBERÍAS HABER PUESTO TUS MANOS EN ESTE LIBRO. 
•NO, NO LO DEJES. ES DEMASIADO TARDE. 
•ELLOS TE ESTÁN OBSERVANDO. 
Mi nombre es David Wong. Mi mejor amigo es John. Son nombres falsos. Puede que no desees saber nada sobre las cosas que leerás en estas páginas: lo de la salsa, lo de Korrok, lo de la invasión y el futuro. Pero es demasiado tarde. Has tocado el libro. Ya formas parte del juego. Estás bajo el ojo.La droga se llama “salsa de soja”, y proporciona a sus consumidores una ventana a otra dimensión.Ni John ni yo pudimos evitarlo.Tú todavía puedes. 
Siento haberte involucrado en esto, en serio. Pero cuando leas sobre estos terribles sucesos y la época sumamente oscura en la que el mundo está a punto de sumergirse por su causa, es crucial que recuerdes una cosa: YO NO TENGO LA CULPA DE NADA DE ESTO.

¡Qué ganas de hincarles el diente!