10 ago. 2014

El señor de las moscas

En un mundo en el que ha estallado la guerra, el avión en el que viajan un grupo de chavales británicos se estrella en una isla desierta. Sin ningún adulto que les cuide, los chicos se ven obligados a organizarse y sobrevivir por sus propios medios. No pasa mucho tiempo hasta que aparecen los líderes que provocará el fraccionamiento del grupo en dos, un grupo dedicado a la caza de los animales que pueblan la isla y otro que hará todo lo posible para mantener encendida una hoguera y así poder ser vistos y rescatados.

Los líderes son Ralph y Jack, dos chicos completamente distintos ya que mientras Ralph encarna el orden y las normas, Jack es la fuerza  y la ley del más fuerte. Como no podía ser de otra manera, el conflicto estalla entre ellos y todo el grupo se ve envuelto en una espiral de violencia que les llevará a un estado de salvajismo tal que les hará caer en el asesinato.

El señor de las moscas es la primera novela de William Golding  y está considerada sin duda como todo un clásico de la literatura inglesa. Una dura y demoledora alegoría sobre nuestra sociedad y nuestra naturaleza, de hecho es imposible escapar de los dos debates que encierra Golding en esta historia: si el ser humano es malo por naturaleza y si la ausencia de normas nos lleva al salvajismo y a la barbarie.

En el primer debate tenemos un pequeño rayo de esperanza. Golding, en un acto de maestría, puebla esta novela de niños con lo que elimina de raíz la idea de que la maldad se adquiere por la sociedad que nos rodea consiguiendo así que cada personaje hable por sus propias acciones. De esta manera no sólo enfrentamos la rectitud de Ralph con la violencia de Jack, sino que también vemos la inteligencia y sensibilidad de Piggy, la amabilidad de Simón o el despertar del sadismo de Roger. Como decía, parece que hay un pequeño rayo de esperanza y al igual que el ser humano puede hacer lo más horrible también puede hacer lo más hermoso.

Pero en el segundo debate no nos deja ningún atisbo de esperanza. Los primeros intentos de formar una pequeña sociedad organizada en la isla fracasan estrepitosamente. Las reglas que intenta imponer Ralph al principio de la historia son rápidamente olvidadas .La total falta de normas y lo que es más importante, la ausencia de alguien que ejecute el castigo que lleva su incumplimiento, llevan a la violencia y al asesinato sin remedio en esta pequeña sociedad de niños perdidos.

El señor de las moscas no es una lectura agradable con la que pasar el rato. Es una novela no muy extensa en la que Golding nos regaló una historia dura con un final amargo pero con una gran enseñanza en su interior que hay que conocer. Tal y como dijeron cuando le galardonaron con el Premio Nobel de Literatura en 1983:


«Las novelas e historias de William Golding no son sólo sombrías enseñanzas morales u oscuros mitos sobre el mal y las fuerzas de traición y destrucción. También son relatos llenos de aventuras y color que pueden ser disfrutados como tales, por su alegre narrativa, inventiva y emoción. Sus obras, con la perspicacia de la narrativa realista, y la diversidad y universalidad del mito, iluminan la condición humana del mundo actual»

Fuente: wikipedia

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