1 jul. 2014

Frankenstein. Diseccionando el mito.



Cuenta la historia que el matrimonio Shelley compartió unas vacaciones de verano con Lord Byron, Polidori y Claire Clairmont. En una noche de lluvia que hacía complicado salir fuera llenaron el tiempo contando historias de terror y haciéndose una apuesta: todos tenían que escribir una historia y contársela al resto. La única que cumplió fue Mary Shelley, quien  dio a luz a una criatura mítica y a una historia que ha pasado a la posterioridad.

Muchos años después, un grupo de escritores de la asociación ESMATER toman el relevo y revisan, reinventan y llevan al futuro en trece relatos la historia del doctor Victor Frankenstein y de su criatura revivida.   

Frankie Superstar.

La antología se abre con un relato curioso de Carlos J. Lluch en el que encontramos que la criatura creada por Victor Frankenstein se ha desarrollado y es plenamente consciente de su existencia actual y de su pasado. Se ha bautizado a sí misma como Adam Ingolstadt y ha luchado en los tribunales para que le consideren un ser vivo consiguiendo en el proceso cuantiosas indemnizaciones. Sin embargo la situación de Adam no ha mejorado mucho como se puede comprobar en la entrevista en la que participa con un presentador bastante payaso. Las burlas, el rechazo y el dolor de sus crímenes pasados no se borran.

Bajo el llanto de Nápoles.

Se cambian las tornas en este relato de José Javier Zamora. La criatura, que toma el nombre de su creador, buscará los conocimientos necesarios para devolver a la vida a su creador, a su padre,  siguiendo sus pasos. Lo conseguirá, pero no encontrará el descanso que buscaba.

Monstruo.

El relato más mordaz de la antología viene bajo la firma de Francis Novoa con el que te planteas que tal vez lo que llamamos monstruoso sea sólo un punto de vista y si te dedicas a la política tu concepto de monstruo puede cambiar bastante.

Un cadáver de siete muertos.

Juan Antonio Román nos traslada a lo más básico de la criatura, pero entendiéndolo como los cadáveres que se unieron con las suturas para darla forma. Un viaje al horror y al odio que sienten las siete personas que forman el cadáver, unidas a la fuerza mientras sienten la más absoluta soledad.

En busca de una nueva vida

Marta Junquera nos cuenta una historia en la que la criatura después de un tiempo aislada de la sociedad que tanto la asquea busca el contacto tras ver acciones que la llevan a pensar que las cosas han cambiado, sin embargo sus intentos de incorporarse en dos pequeños pueblos no acaban como desea.

El proyecto F.

Uno de los relatos distópicos que incluye la saga es éste de Manuel Martín. En él acompañaremos en una difícil noche a dos ladrones con un encargo peculiar: conseguir las mentes de los tres líderes ya fallecidos en un intento de recuperar el orden que impusieron a la sociedad, pero ¿a qué precio?

Bajo la lluvia.

Una revisión del mito llevado al futuro donde el cuerpo de la criatura formado por distintos cadáveres se transforma en una servoarmadura. Esta historia más cercana a la ciencia ficción nos lleva a plantearnos las mismas ideas: la soledad de la criatura, el rechazo, la persecución a la que es sometida.

Los descosidos

Este relato de David Rozas me tocó la fibra sensible. En el Congo, en plena guerra entre una resistencia y una especie de corporación que es capaz de reanimar cadáveres, reaniman uno de un profesor muy especial que ha marcado la existencia de sus estudiantes. El relato se cierra con un final muy emotivo en el que te planteas quién es en realidad el monstruo.

Drydrock City.

Otro de los relatos que tocan la distopía es éste de Javier Trescuadras. Tras una guerra nuclear con Corea del Norte la supervivencia de la especie pasa por un experimento científico. El resultado no es muy favorable: una especie esclaviza y mata a la otra. Los más débiles son una especie de homínidos que forman jaurías,  las más poderosas son criaturas como la creada por Víctor Frankenstein.

Cicatrices sobre el asfalto.

Liliana Galvanny reinventa completamente la historia con una criatura llamada Frank que trabaja como sicario. En sus sueños una imagen de una mujer vestida de blanco se repite noche tras noche. Una mujer que está fuera de su mente y que necesita de su ayuda.

Plastilina

El segundo relato que me ha tocado la fibra sensible viene de la mano de Fernando López Guisado, quien nos demuestra que para sentir la soledad y el rechazo no es necesario ser un monstruo al uso. Una historia de familia rota y marcada por la tragedia muy dura.

Piezas de recambio

Laura López Alfranca juega en este relato con tintes distópicos con quién es verdaderamente aquí el monstruo. Los niños son llevados a una especie de ciudad colmena controlada por las criaturas y son transformados a su vez en otras criaturas. Fuera de ella, una resistencia trata de hacerles frente con muy poca moralidad.

Frankenstein 2.0

La antología se cierra con este relato de Victor Blázquez quien da un giro de ciencia ficción a esta historia. El monstruo pasa a ser una máquina con una enorme capacidad de aprender y que toma conciencia de sí misma, sin embargo los hechos se repiten. El monstruo-máquina es atacado y se defiende asesinando a su atacante lo que provoca un ataque masivo sobre ella que le lleva a la muerte física… una muerte que no implica su desaparición.


Como en toda antología nos encontraremos con relatos más fuertes que otros y cada uno de nosotros, los lectores, elegiremos nuestros favoritos pero es un verdadero placer encontrarse con una antología de tan alto nivel que hace honor a una historia tan compleja como es Frankenstein. Mary Shelley escribió una historia de muerte y de destrucción que se propaga a cada relato de la antología, pero es precisamente esa historia la que ha dado pie a que estos autores resalten el odio, la soledad y la angustia que siente la criatura utilizando otros escenarios. Un ser que no ha pedido que lo resuciten y que se ve perseguido, rechazado y asesinado, a quien llaman monstruo aquellos que verdaderamente son monstruosos en sus actos.

Otro punto que no puedo dejar de comentar es la edición tan buena que ha hecho la editorial Kelonia, completando la antología con ilustraciones de Karol Scandiu, CalaveraDiablo, Daniel Medina, Gema García Ingelmo, Alexis Pujol y Begoña Fumero y con un prólogo de J.E. Álamo y Voro Luzzy y un epílogo de Alfonso Zamora que ponen el broche de oro.

12 comentarios:

  1. ¡¡Muchas gracias por la reseña!!
    Un saludo.

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    1. Nada! Es lo menos que podía hacer, que me habéis hecho muy buena compañía!
      Un saludo

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  2. Muchísimas gracias por la reseña¡¡¡

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    1. Gracias a tí por comentar. Menuda apertura haces de la antología, felicidades!

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  3. ¡Muchísimas gracias por la reseña! Me alegro de que Plastilina te haya tocado la fibra sensible, pero su autoría pertenece a Fernando López Guisado (un servidor) aunque Karol le ha dedicado la estupenda ilustración que precede al relato.

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    1. Sí, os cambié las autorías, perdona el despiste! Muy buen relato, Fernando. Muy duro, me dejó tocada.

      Gracias por el comentario

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  4. ¡Muy buena reseña y me alegro que te haya gustado tanto! :D

    Un saludo

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  5. Gracias por tu reseña y en especial por saber que mi relato te ha tocado la fibra. Un saludo cordial.

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    1. Gracias a ti por escribir algo tan bueno. Un saludo!

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  6. ¡Muchísimas gracias por la reseña, Aroa! Me alegra que hayas disfrutado con la lectura de la antología. Un abrazo. :)

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