14 abr. 2014

La casa de hojas

El año pasado llegó a nuestras librerías una novela de lo más peculiar, todo un reto de maquetación que ha necesitado la alianza de dos editoriales valientes, Alpha Decay y Pálido Fuego.  La obra maestra de Mark Z. Danielewski, “La casa de hojas” llegaba a España 13 años después de su publicación en inglés.

El debut de Danielewski es todo un ejercicio de creatividad llevaba al límite en el que, y por increíble que parezca, nada sobra. En ella se desarrollan dos historias: la de Johnny Truant, un chaval que vive en Los Ángeles de los años 90 y que encuentra en la casa de un extraño anciano que acaba de fallecer un manuscrito en el que se narra la historia de la familia Navidson, y la historia de la propia familia Navidson.

Los Navidson son un matrimonio con dos hijos formado por Will Navidson, un fotoperiodista ganador del Pullitzer, y Karen Green, una famosa exmodelo.  Llegado un determinado momento deciden trasladarse a una casa en el campo buscando paz y tranquilidad para sus azarosas vidas, sin embargo la cosa se tuerce bastante. La casa tiene una peculiaridad, una pequeña rareza, tan pequeña que no se la daría ni importancia si no se cargarse todas las leyes físicas del Universo, y es que la casa que habitan es más grande por el interior que por el exterior.

Sin embargo la rareza no se queda ahí y la casa empieza a ser un cúmulo de sorpresas: pasillos interminables que aparecen de repente, escaleras que se encogen y se alargan y en definitiva una arquitectura de pesadilla más propia de un grabado de Escher. Will Navidson se enfrentará a la casa y a los misterios que encierra ayudado por su hermano, un profesor universitario y un grupo de aventureros espeleólogos sin imaginarse hasta qué punto está poniendo en juego su vida y la de todos que le rodean.

Toda esta historia de los Navidson, con su material gráfico, documental, entrevistas, opiniones de terceros, etc., forma parte del Expediente Navidson, que es lo que se encuentra Johnny Truant en la casa del anciano. En su compañía, ya que Johnny se transforma en una especie de editor que organiza todo ese material, conoceremos la historia de la casa y a la vez seremos testigo de cómo afecta a Johnny, quien poco a poco se va desconectando de la realidad.

Aquí es cuando Danielewski hace magia y nos ofrece una novela con tantas capas, tantos niveles de lectura que hace que sea un viaje apasionante.  Como lectores vamos a contemplar de todo: multitud de notas a pie de página, de hecho hasta nos encontremos notas a pie de página de notas a pie de página, listados interminables de escritores, de películas, relacionado con la arquitectura, apéndices cuya lectura se puede realizar cuando se mencionan o al final, al gusto de cada uno, entrevistas irreales, cambio de narradores, hasta nos vamos a encontrar con un narrador mentiroso.

Y dejo para el final lo más atrayente de la novela y lo que a mi juicio la hace tan especial y que justifica los 13 años que ha tardado en llegar en España: la endiabla maquetación de la que hace gala. Una labor titánica que han realizado  Alpha Decay y Pálido Fuego de forma brillante. Haciendo un símil con el cine, en “La casa de hojas” nos vamos a encontrar con efectos especiales. Danielewski es capaz de coger las frases y retorcerlas, descolocarlas, cambiarlas el sentido, hacer dibujos con ellas… y todo ello para hacernos sentir como se sienten los personajes cuando se adentran a la casa y se enfrentan a su arquitectura imposible. Incluso puede llegar a irritarnos porque queremos saber más de la historia de la casa y Johnny Truant decide contarnos un pasaje de su vida. Todo es posible.

Muchas recomendaciones se han dado sobre cómo leer “La casa de hojas”, que si hay que leerla en pocos días del tirón, que si despacio….. Mi recomendación es que se lea sin intercambiar con otras lecturas, sin alargarlo mucho en el tiempo pero tampoco con prisas. No os cortéis si vais leyendo en el transporte público y tenéis que poner boca abajo el libro, por muy raro que os miren. Disfrutad del camino y perderos por la casa, que ya veremos cómo salimos.

Por si queréis ver más, aquí os dejo el enlace al Booktrailer

Quinto libro finalizado este año. Quedan 45 para alcanzar la cifra propuesta en el reto “Leamos 50 libros”

8 abr. 2014

Grandes fragmentos XXI

- Bueno, te diré una cosa - dijo-. Si no haces de tu vida un cuento, simplemente te conviertes en parte del cuento de otro.
- ¿Y qué pasa si tu cuento no funciona?
- Que sigues cambiándolo hasta que encuentras uno que sí funciona.



El asombroso Mauricio y sus roedores sabios. Terry Pratchett. 

7 abr. 2014

Comprando libros V

Ayer pasamos por el FNAC Callao y ahí estaba, dando una clase de estilo con una de las portadas más hermosas que he visto últimamente, el volumen 3 de la colección Insomnia de Valdemar: La joven ahogada de Caitlín R. Kiernan. No pude resistirme, o mejor dicho, no quise resistirme y ya está en la estantería de mi salón esperando a estar entre mis manos. No va a esperar mucho, la historia me llama a gritos.


La Joven Ahogada presenta todos esos elementos de la prosa de Caitlín R. Kierman que sus lectores esperan: un estilo de maravillosa luminosidad, una atmósfera de lánguida melancolía, y una mezcla inexplicable de dolorosa belleza y atenazante terror. Es una historia de fantasmas, pero también un libro sobre la escritura de historias de fantasmas. Es un relato sobre el enamoramiento, el desenamoramiento, y la cuestión de si la locura es un don o una maldición. India Morgan Phelps -Imp para los amigos- es esquizofrénica. Ya no puede confiar en su propia mente, porque está convencida de que sus recuerdos, de alguna manera, la han traicionado, forzándola a cuestionar su propia identidad. Enfrentándose a sus propias percepciones, Imp debe descubrir la verdad sobre su encuentro con una maligna sirena, o un lobo desamparado que se le apareció como una joven salvaje, o ninguna de estás cosas, o si no algo mucho más extraño... algo que transita por los intersticios de la realidad.


Otra maravilla de Valdemar.