29 nov. 2013

El juego de Ender: la película



Tras muchos anuncios de la adaptación cinematográfica de El juego de Ender que al final quedaban en nada, este año por fin hemos podido ver en pantalla grande a la grandísima obra de Orson Scott Card.

El juego de Ender nos traslada a un futuro no muy lejano en el que La Tierra ha sobrevivido al ataque de una raza alienígena llamada insectores por su parecido con los insectos. Ante el peligro de un nuevo ataque que borre a toda la humanidad del mapa la Flota Internacional busca al futuro líder. Para ello entrenará a los soldados con los reflejos más rápidos, a los más imaginativos… y esos soldados serán sólo unos niños.

Andrew Ender Wiggin es uno de esos niños. El tercer hijo de unos padres que viven en una sociedad que restringe la natalidad a dos hijos por el exceso de población y que parece que es el equilibrio perfecto: menos agresivo que su hermano Peter y menos compasivo que su hermana Valentine. Ender se entrenará con el resto de chavales en la Escuela de Batalla intentando superar todas las pruebas y trampas que aparecen en su camino, y también intentado sobrevivir al proceso. 

Después de tanto tiempo esperando con ganas esta adaptación, a la hora de la verdad entré con miedo en el cine. Me temía un auténtico destrozo de la historia, y si bien no ha sido completamente así, mi temor a que no se atrevieran a llevar la dureza de la historia de Orson Scott Card se cumplió y con creces, dándonos una versión más edulcorada. Aún así, no salí espantada del cine.

Asa Butterfield, el joven actor que encarna a Ender, convence y mucho. Harrison Ford consigue una actuación pasable del Coronel Graff. Viola Davis no ha tenido suerte con el guión, con una versión del Mayor Anderson muy blanda. De Ben Kingsley te quedas con ganas de más por lo insuficiente de su aparición. Los actores que encarnan a los chavales bastante bien, como Abigail Breslin y Hailee Steinfeld. Mal la elección de Moises Arias, cuya actuación de Bonzo Madrid roza lo esperpéntico. 

El aspecto visual y técnico de la película es impecable. Las batallas entre las escuadras en la sala ingrávida son sencillamente espectaculares y la razón más poderosa por la que ver la película en el cine.

Pero, y es un pero del tamaño de una catedral, no han tenido el valor de adaptar El juego de Ender con toda su crudeza. Ni se lleva al límite de lo que puede resistir un ser humano con Ender ni se muestra la crudeza de la Escuela de Batalla. De hecho, una escena crucial en el libro que sólo diremos que transcurre en unas duchas para no destrozar la historia a nadie se convierte en un accidente. Si se aumenta la edad de los actores, aprovéchalo para rodar las escenas más crudas porque si no lo haces el espectador no entiende quién es Ender y lo que ha ocurrido para llegar a ser como es.

La duda que me surge es cómo debe ser ver esta película sin haber leído el libro antes. Mi sensación es que iba muy rápido, aunque creo que eso es imposible de evitar ya que no puedes hacer una película de cinco horas, pero ¿realmente alguien de nuevas sigue completamente la historia? ¿Se capta cómo se forma Ender, cómo lo influyen sus relaciones familiares, con sus otros compañeros, con sus superiores? Agradecería a quien lea esta entrada y esté en este caso que me comentara.

En fin, me alegra que el cine se acerque a la ciencia ficción y espero que cada vez se acerque más, pero con valentía para contar historias que tal vez ofendan a gente con moralidades extremas, porque tal y como lo están haciendo consiguen películas correctas, pero no de sobresaliente. De un 6.5 sobre 10.

25 nov. 2013

Estoy leyendo Las luminosas, de Lauren Beukes



Cuarta semana de Noviembre. Cerramos el mes para lanzarnos de cabeza a la vorágine de Diciembre, que no puede empezar mejor. Valdemar anunció en su muro de facebook que su nueva colección Insomnia ya estaba lista para llegar a las librerías el miércoles 4. Como ellos mismos han comunicado, se puede considerar a esta nueva colección como una extensión de la expectacular Gótica pero con escritores actuales. Físicamente es a lo que Valdemar nos tiene acostumbrados: tapa dura con sobrecubierta y un diseño de portada impecable. La colección abre con dos títulos indispensables: La guardia de Jonas, de Jack Cardy y El hijo de la bestia, de Graham Masterton. Seguro que hacen correr ríos de tintas.


Mientras tanto… Lunes 25 de Noviembre de 2013. Entre mis manos está “Las luminosas”.


Voy por la mitad de esta historia llena de saltos en el tiempo, pero tan llena que cada capítulo se desarrolla prácticamente en una época distinta. Asombrosamente Lauren Beukes sale airosa y hasta el momento no me ha surgido la duda de en qué época estaba. La trama no puede estar más interesante: Curtis en un sangriento asesino que se dedica a perseguir y dar muerte a “las luminosas”, mujeres que  por una razón que todavía me es desconocida están marcadas por una Casa que parece tener vida propia y que es capaz de cambiar de ubicación en el tiempo. Kirby es una de esas luminosas, pero la diferencia con el resto de mujeres es que ella ha sobrevivido al ataque y busca saldar cuentas con su asesino.

Me está gustando, hasta puedo decir que me está gustando mucho. Curtis consigue ponerme los pelos de punta y el acoso a las luminosas y su posterior asesinato me tiene asombrada. Además, ya siento la necesidad de respuestas a los misterios que encierra el libro.


Y la próxima lectura va a ser un cómic, en concreto el primer volumen de 100 balas, que comencé a leer pero no sé por qué motivo lo dejé parado. Un cómic que encierra una espectacular historia de serie negra. En ella conoceremos a diferentes personajes cuyo único punto en común en tener algún ajuste de cuentas pendiente. Llegado el momento cruzan sus caminos con el Agente Graves quien les hace una propuesta interesante: podrán saldar si así lo deciden su ajuste de cuentas y para ello les entrega un maletín con una pistola y 100 balas irrastreables. Y que cada uno saque sus propias conclusiones. Una auténtica joya.

21 nov. 2013

Nekromanteia. Rituales de los muertos

Malos tiempos aquellos en los que los muertos abandonan los cementerios y vuelven a sus casas o se quedan deambulando por la ciudad. Malos tiempos también para Etham Loss, un practicante de la más oscura de las magias: la nigromancia. Completamente obsesionado por el suicidio de su novia, busca sin descanso su espíritu invocación tras invocación mientras a su alrededor se forma un apocalipsis en el que tiene un papel que bajo ningún concepto quiere aceptar. Y mientras a su alrededor todo se desmorona, Loss tendrá que hacer frente al acoso de sectarios, espectros, muertos vivientes y resto de nigromantes.

Nekromanteia: Rituales de los muertos  es un viaje a lo oscuro, a lo aterrador, a lo demoníaco  En esta historia conoceremos a Etham Loss, un nigromante solitario, autodestructivo, amoral, sociópata, con una clara falta de empatía y muy, muy obsesivo. No es que esté precisamente rodeado de los personajes más maravillosos del mundo: Mara, su novia suicida, guarda un odio enorme en su interior. Noa, su maestra, sólo busca hundirle y sentirse superior. Darren es útil, pero para conseguir cadáveres mientras sacia su repugnante deseo necrófilo. Margoth sólo busca el placer y está dispuesta a  bajar a los mismos infiernos para conseguirlo. Básicamente, lo mejor de cada casa.

Loss, quien sólo ve cadáveres andantes a su alrededor, con la mirada siempre puesta en la muerte y que en ningún momento olvida lo desolador que es el otro lado pero que a pesar de todo consigue despertar nuestra simpatía. Es un antihéroe perfecto al que acompañar mientras va descubriendo una trama que le implica en el final de todo y es objeto de un acoso continuo.

Nekromanteia es de las novelas más oscuras que ha caído en mis manos en este año. Todo en ella es sombrío. La ciudad es tenebrosa, con un cielo plomizo. Las viviendas son oscuras. Los personajes son detestables. Todo ello provoca un ambiente opresivo que Daniel P. Espinosa aprovecha de una forma impecable para generarnos, como mínimo, una sensación de desazón. Después de su lectura no se mira igual a las sombras que nos rodean, así que nadie se sorprenda si de pronto empieza a dar todas las luces cuando deambula por su casa de noche o a echar vistazos debajo de la cama antes de irse a dormir.

Otro de los aspectos que hay que destacar de esta novela es el trabajo de documentación que ha realizado Espinosa. Toda una colección de grimorios sustentan los rituales que en él aparecen cuyos fragmentos además se utilizan para iniciar los capítulos: Las llaves del rey Salomón, el Lemegeton o el Heptameron por citar solamente a tres. Al final del libro hay un apéndice donde se citan más libros con los que saciar la curiosidad sobre este tipo de magia. De estas fuentes también se obtiene la complejidad del mundo de los espíritus de Nekromanteia donde no sólo aparecen espectros sino también encontramos sombras, parásitos y los más espeluznantes, las larvas, esos espectros infernales, restos de personas absolutamente malvadas con las que tendrá que verse Loss.

Si el personaje del nigromante Loss o los rituales basados en grimorios auténticos no son suficientes para despertar el interés del futuro lector puede hacerlo la novela en sí. Nekromanteia es una  historia que seduce en cada página, con un ritmo tranquilo que atrapa hasta el final y que además se nota que es de Espinosa, un escritor especial que consigue transmitir y hacerte sentir. En su primer libro, “Aplaudan al salir” la angustia y el desconcierto se contagia de los personajes al lector y en Nekromanteia vuelve a conseguirlo: desazón, malestar, hasta se puede sentir la obsesión de Loss. 


Lo único que puedo reprocharle a Espinosa es tal vez una falta de espectacularidad en el final, aunque se compensa con la última escena que cierra el libro. Bueno, eso y que no vaya a escribir una segunda parte en un breve plazo.

18 nov. 2013

Estoy leyendo La verdad sobre el caso Harry Quebert de Jöel Dicker



Tercer lunes del mes y tercera entrada dedicada a lo que estoy leyendo en estos momentos. Es curioso, pero este fin de semana no he leído ni una línea y aún así ha sido muy literario. El viernes estuvimos en el Festival de literatura Fantástica de Fuenlabrada (FFF para los amigos) y vimos la presentación de “Nekromanteia: Rituales de los muertos” de Daniel P. Espinosa. Estuvo muy bien, con muchas curiosidades. Se habló tanto de la novela en sí como de las fuentes de las que Espinosa ha sacado la inspiración: el rol para el personaje del nigromante o los grimorios originales para la parte de la magia. Después estuvimos en la Mesa Redonda Z, poblada de escritores que han lanzado el género zombi en nuestro país: Manel Loureiro, Carlos Sisi, Juan de Dios Garduño, Joe Álamo y Alfonso Zamora. Las carcajadas estuvieron presentes desde el principio  en una charla que se hizo muy corta en la que se habló de cine, del panorama literario actual e incluso se hizo una comparativa con las historias de zombis extranjeras, principalmente norteamericanas, donde se resaltó la búsqueda de historias más realistas por los escritores españoles (y donde Juan de Dios Garduño contó una anécdota en su paso por el ejército hilarante).


El sábado fuimos a ver la adaptación de “El juego de Ender” al cine y estoy gratamente sorprendida. Me esperaba un absoluto destrozo de la historia de Orson Scott Card, pero no, la película mantiene el tipo, aunque  claramente descafeinada. Hablaremos de ella más adelante en este blog, mientras tanto…


Lunes 18 de Noviembre de 2013. Entre mis manos está “La verdad sobre el caso Harry Quebert”.

Llevo como un cuarto de libro y ya puedo afirmar que sí, que engancha, aunque todavía no ha conseguido que reste horas de sueño. Por ahora me recuerda mucho a la novela nórdica estándar que tan de moda se ha puesto: en un pequeño pueblo de Estados Unidos de los que nunca pasa nada una anciana ve en el bosque que rodea su casa cómo una adolescente es perseguida por un hombre. Poco después, a la anciana la encuentran muerta de un disparo y de la adolescente no se sabe nada más.

Años después el cadáver aparece en el jardín de Harry Quebert, un respetado y conocido escritor. Marcus, un joven escritor muy amigo de Quebert y a quien le debe muchas cosas, decide emprender una investigación sobre el caso y plasmarlo en un libro.

Y como suele ocurrir en estos pueblos en los que no ocurre nada y todo el mundo tiene una vida maravillosa, empezamos a descubrir que la realidad es muchísimo más oscura.

Por ahora estoy esperando ese giro que haga de esta novela la genialidad que se comenta por ahí, pero estoy disfrutando del camino, sobre todo con los personajes, que me parecen muy bien dibujados.



El siguiente en la lista es “Las luminosas” de Lauren Beukes. Parece que me ha dado por los asesinatos y las investigaciones, pero en “Las luminosas” tenemos un añadido que me llama mucho la atención y es la utilización de los viajes en el tiempo. Veremos qué tal esta historia de venganza entre una atacada y su asesino.

12 nov. 2013

Estoy leyendo El juego de Ender, de Orson Scott Card



Para mí esta semana empieza el martes. Hemos alargado el fin de semana para disfrutar del tiempo veraniego que todavía tienen a orillas del Mediterráneo. Qué gozada volver a salir a la calle en manga corta. No me extraña que los abuelos ingleses se jubilasen en nuestras costas, eso son años de vida añadida.

Pero ya estamos de vuelta, y éstas son mis lecturas:

Martes 12 de Noviembre de 2013. Entre mis manos “El juego de Ender” de Orson Scott Card.


Tercera vez que me leo esta historia y cada vez que lo hago me resulta más fascinante. Estoy saboreando cada palabra, cada descripción, cada viaje a la psicología de los personajes y me sigue pareciendo un novelón. Tengo unas ganas enormes de volver a encontrarme con el final, que aunque ya no tenga el factor sorpresa, no le hace falta. Espero además ir en breve a ver la película.



El siguiente en la lista es uno de esos de los que todo el mundo habla: La verdad sobre el caso Harry Quebert, de Joël Dicker.


El  asesinato a resolver de una quinceañera, tres líneas temporales distintas y una historia que está levantando multitud de buenas críticas que destacan lo enormemente adictiva que resulta la trama. La verdad es que el boca a boca está funcionando muy bien con esta novela. Veremos si consigue quitarme horas de sueño.