20 oct. 2010

Grandes fragmentos VIII

La verdad es que Azoth odiaba a Azoth. Azoth era cobarde, pasivo, débil, temeroso y desleal. Azoth había vacilado. El maestro Blint no lo sabía, pero los venenos de la aguja sí habían matado a Azoth. En adelante sería Kylar, y Kylar sería todo lo que Azoth no se había atrevido a ser.
En ese momento, Azoth se convirtió en Kylar y Kylar se entregó a Blint. Si alguna vez había obedecido a su maestro con desgana o por miedo, si alguna vez había fantaseado con regresar un día matarlo por lo duro que era el entrenamiento, todo eso se lo acababa de llevar el viento. El maestro Blint era duro con Kylar porque la vida era dura. La vida era dura pero Blint era más duro, más fuerte y más resistente que todo lo que las Madrigueras pudieran ponerle por delante. Prohibiría el amor porque el amor destruiría a Kylar. El maestro Blint era más sabio que él. Era fuerte, y haría fuerte a Kylar. Era temible, y Kylar sería temible. Pero todo lo hacía por Kylar. Todo lo hacía para protegerlo, para convertirlo en el mejor ejecutor que pudiera ser.

El camino de las sombras. El ángel de la noche I. Brent Weeks.

1 comentario:

  1. Si queréis llevaros el segundo libro gratis, acabamos de subir un concurso con preguntas de El camino de las sombras. Son 10 preguntillas (las últimas dos o tres tendréis que consultarlas, creo) a contestar antes del 10 de noviembre, y a los diez ganadores les llega el segundo libro a casa antes de que aparezca en las librerías ;)

    http://brentweeks.megustaescribir.com/2010/10/25/concurso-llevate-al-filo-de-las-sombras/

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