18 sept. 2009

El palacio de la Luna

Cuando "El palacio de la Luna" cae en tus manos empiezas a comprender hasta dónde puede llegar la expresión "el mundo es un pañuelo".

Marco Stenley Fogg es un joven universitario que sobrevive como puede en el Nueva York de los años 60. Su existencia está marcada por el desconocimiento de quién es su padre y por las muertes tanto de su madre en un accidente de tráfico como por la de su tío, un músico amante de los libros que lo crió como si fuera su propio hijo. Solo en la Gran Manzana, Fogg tendrá que enfrentarse a la falta de recursos y a su propio deseo de autodestrucción para descubrir en uno de los párrafos más bello del libro que importa y es amado por otras personas.
Más adelante el destino pone delante de Fogg una oferta laboral que soluciona su más que delicada situación económica: ejercerá el papel de cuidador-secretario de un peculiar anciano, primer eslabón de una cadena que llevará a Fogg a descubrirse a sí mismo.

"El palacio de la Luna" es un libro en el que absolutamente todo gira en torno a los personajes, quienes además están marcados por el inconfundible sello de Paul Auster, y aunque la historia se fundamente en una coincidencia que mejor no pensar en términos probabilísticos es hermosa y dramática a la vez, con unos giros completamente inesperados y en algunos momentos crueles como la vida misma.

10 sept. 2009

Alicia en el país de las maravillas

Siempre es una gran noticia que Tim Burton anuncie que tiene un nuevo proyecto en marcha. Que confirme que una vez más cuenta con Johnny Depp hace que aplauda. Ahora bien, la fiesta me duró poco cuando supe que lo que llevaba al cine era una adaptación de "Alicia en el país de las maravillas". La explicación es muy simple: no hay libro en este mundo que me cause más pavor. Es que ni el payaso de It, que es otro de mis "favoritos", hace que me sienta como esa escena donde la duquesa está con el niño-cerdo que estornuda en una cocina mientras la cocinera tira lo que pilla por los aires.

A pesar de todo lo que encierra para mí el libro de Carroll, en estos últimos tres días me he vuelto a enfrentar a él pensando que la edad por lo menos me daría otro punto de vista. No ha sido así. Tal vez no sienta la sensación de miedo de cuando era pequeña pero me sigue siendo igual de desagradable. Da igual todos los significados ocultos que tenga, las ricas referencias a la época, simplemente me saca de mis casillas.
Pero haciendo de tripas corazón, he visto el trailer. Y sí, la cosa promete:




Aunque con estas imágenes vemos que Burton ha construido la historia no sólo con el libro que da nombre a la película sino también con "Alicia a través del espejo". No hay otra manera de explicar la presencia de la reina blanca.
Por cierto, además de Depp su esposa también está presente, aunque ligeramente cambiada.

Y lo peor es que sé que iré a verla.

7 sept. 2009

Las vírgenes suicidas

Conocí por primera vez a las hermanas Lisbon gracias a la adaptación que hizo Sofia Coppola en su debut como directora y aunque la historia de las niñas se me quedó a fuego en la memoria no ha sido hasta diez años después cuando me he encontrado con la obra de Jeffrey Eugenides. Como no podía ser de otra manera, la historia me ha llegado hasta el alma.

"Las vírgenes suicidas" en una crónica de unas muertes anunciadas. Desde el principio Eugenides acaba con cualquier esperanza dejando muy claro el trágico final de las niñas, empezando con el suicidio de la más joven, Cecilia, sin embargo no nos acercará a ellas sino que las veremos a través los ojos de sus vecinos, chavales de una zona residencial típica de película norteamericana que las veneran como si fueran pequeños ángeles. Según avanza la historia podremos imaginar cómo se sentían las hermanas bajo el yugo de una madre posesiva hasta la enfermedad y de un padre pasivo, encerradas en una casa que acaba transformándose en un estercolero y donde no existe ningún contacto con el exterior.

Si "Las vírgenes suicidas" destaca como libro es por la forma y la cantidad de sensaciones que transmite. Puedes sentir cómo Lux canaliza lo que siente a través del sexo, cómo aman los chicos del vecindario a estas vírgenes encerradas, cómo lanzan sus mensajes de socorro a través de señales de luz o con canciones que se cruzan en llamadas telefónicas. Y lo que tal vez sea más duro, cómo se marchitan unas niñas ante los ojos de todos, esperando el único final que no puede deshacerse.