4 jun. 2009

Los hombres que no amaban a las mujeres



Suecia se expande. No le basta con irrumpir en nuestras viviendas con esas estanterías y cajas marca Ikea a las que muchos lectores compulsivos hemos echado mano sino que también contribuye a llenarlas. Así que a estas alturas y viendo la cifra de ventas podemos proclamar sin ningún género de duda que tenemos el último bestseller en la mano con adaptación cinematográfica incluida. Lamentablemente su autor, Stieg Larsson, no ha llegado a verlo.

Una trilogía llamada Millenium, y un primer libro que choca por lo largo de su título: “Los hombres que no amaban a las mujeres”, traducción no exacta por cierto. Un periodista de investigación azote de poderosos que no pasa por su mejor momento, una chica peculiar de armas tomar y una familia de industriales que antaño fue poderosa. Un triángulo que se cierra sobre la figura de Harriet Vanger y su desaparición hace 36 años.

Pero, ¿exactamente dónde está aquello que ha catapultado al éxito a la saga? El personaje principal masculino, Mikael Blomkvist, representa un caso extremo de Gary Stu. Tal vez Larsson atendió a aquellos que recomiendan escribir sobre lo que se conoce y lo llevó a la práctica así que ahí tenemos a nuestro periodista soltando moralina por los cuatro costados, astuto, inteligente y tan magnífico amante que toda mujer desearía llevárselo a la cama. Por otro lado, Lisbeth Salander, quien afortunadamente resulta ser toda una sorpresa. Ante el temor inicial de que el personaje se quedara en la típica hacker antisocial llena de tatuajes y piercings, Larsson da varias vueltas sobre ella, mostrando su peculiar manera de ver las cosas y dejándonos ver que sobre su pasado hay mucho que contar. Bien por Salander.

Poco se puede contar del argumento sin soltar spoilers por todos lados. El caso de la desaparición parte de una “habitación cerrada” del tamaño de una isla, bastante usual en las novelas del género, pero Larsson consigue resolverlo de forma bastante efectiva en una trama que tampoco es que brille por su originalidad, referencias bíblicas incluidas. Lo malo es que el autor no consigue evitar que el lector vaya un paso por delante atando cabos, lo cual hace perder puntos a la historia.

Dicho esto, yo proclamo mi rendición. No sé dónde está aquello que hace que sea un libro que se te meta por las venas y no puedas soltarlo. Sólo sé que estoy sumergida en la lectura del segundo y esperando con ansias la publicación del tercero y que Salander ha llegado a ser uno de mis personajes favoritos.

Si no lo has leído, ¿a qué esperas?

P.D: Recomiendo leer la biografía de Larsson para sacar las semejanzas que hay con su personaje.


2 comentarios:

  1. Me he leído los 3, pero daré mi breve opinión sin spoilers.
    Genial trilogía, me ha tenido enganchado hasta el final, el tercer libro (para mí el mejor) lo devoré en pocos días. Y, por cierto, vaya asco de sinopsis en las contraportadas, recomiendo no leerlas ya que te revientan varias sorpresas.

    Y sí, una lástima lo de Larsson...

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  2. Ayer lo empecé y ya estoy sufriendo el mal de Larsson, estoy enganchadísima a la última parte de la trilogía. Espero que sea un punto y final brillante.

    Lo de los spoilers no puedo estar más de acuerdo. Se me ocurrió leer la sinopsis del tercero cuando aún no había leído el segundo, y eso sin contar los incluidos en la película. Para matarlos.

    Ya te contaré cuando lo termine.

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