14 ene. 2009

En nuestra guerra no pasaban esas cosas

"El país tiene una historia bastante extraña y tremendamente sanguinaria además", reflexionó el viejo sheriff Bell mientras fijaba los ojos en ninguna parte. No entiende el pasado, no entiende el futuro que se presenta ante él. Mira con extrañeza el presente que le rodea, a los narcos muertos que se pudren en mitad del desierto y a ese sanguinario depredador llamado Chigurh que podría encarnar a la misma muerte.


Una vez más, McCarthy nos hace mirar al sur más austero, más duro, más sangriento, con gentes que tienen mucho que decir sobre la existencia. Sentencias que caen como losas. Una obra adaptada con maestría por los hermanos Coen, que le supuso un Oscar al actor español Javier Bardem con una actuación perfecta del despiadado Chigurgh.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario.